Una familia con una cartera, dos inmuebles y una sociedad operativa suele ser rica en activos y, justo el día que aparece una operación, se queda corta de efectivo. La respuesta instintiva es vender algo. Casi siempre es la más cara, porque la venta es definitiva, tributa y saca de circulación un activo que estaba haciendo su trabajo para resolver un problema que era temporal.
Nuestro papel aquí es estrecho y deliberado. Miramos lo que la familia tiene, identificamos qué parte puede soportar deuda y en qué condiciones, y preparamos la financiación para que la liquidez llegue sin desmontar la estructura que ha costado años construir.
Situaciones que traen a una familia aquí
- Una operación que hay que pagar antes de poder vender otro activo
- Liquidez para una sucesión o un acuerdo entre herederos, sin forzar una venta
- Comprar la parte de una rama familiar o de un minoritario de la sociedad
- Reordenar deuda personal dispersa en una sola estructura manejable
- Sacar capital de un inmueble libre de cargas conservando el inmueble y su renta
- Financiación levantada en un país contra activos situados en otro
Lo que hacemos y lo que no
No gestionamos dinero. Montclare no custodia activos de clientes, no gestiona carteras, no selecciona inversiones y no da asesoramiento de inversión. Esas actividades están reguladas y son del banco, del custodio o del asesor autorizado de la familia, que sigue haciéndolas igual que antes.
Lo nuestro es la financiación: leer el patrimonio como lo lee un financiador, ver qué se puede pignorar y qué no se debería tocar nunca, preparar el expediente y colocar la operación con entidades que prestan contra este tipo de garantía. Cuando la garantía es una cartera, se queda con su custodio y sigue invertida; lo que cambia es una carga que se levanta cuando se paga la deuda.
Lectura relacionada: Liberación de capital sobre activo libre de cargas (en inglés) · préstamo Lombard
Lo que se mira primero
Qué activos están realmente libres de cargas y de quién es cada uno legalmente, que casi nunca está tan ordenado como la familia cree. Qué se tiene dentro de sociedades y qué a título personal, porque las dos cosas se financian en condiciones muy distintas. Dónde está situado cada activo, ya que un financiador de un país tratará una garantía extranjera como un coste añadido y un proceso más largo. Qué renta produce el patrimonio después de impuestos, que no es lo mismo que cuánto vale. Y qué no va a poner la familia en riesgo bajo ninguna circunstancia, que es la primera pregunta que hacemos y el límite alrededor del cual se construye la estructura.